Este control diario mide más de 100 parámetros y corrobora que el agua de Almería goza de buena salud. Una calidad que será aún mayor a partir de 2027, cuando el agua de la ciudad sea cien por cien desalada.
Un simple gesto cotidiano como éste tiene una gran trascendencia. El agua que cada día consumimos en nuestros hogares, en nuestra ciudad, está sometida a un estricto control de calidad. En Almería el 80 por ciento del agua que corre por nuestros grifos procede de la desaladora del Bobar. El 20 por ciento restante es de los Pozos de Bernal. Y este agua es el producto alimentario más controlado. En Almería Aqualia dispone de un laboratorio en el que se trabaja analizando muestras procedentes de toda la ciudad.
Diariamente se analizan 14 redes. A ellas se suman 20 depósitos y también se toman muestras de 76 grifos de viviendas particulares. Se responde así a la normativa sanitaria europea y española según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, normativa cada vez más exigente y que obliga a controles diarios, semanales, mensuales y semestrales. Al agua de Almería se le realizan casi 9.000 análisis al año. Control mucho más severo que el del agua embotellada. Se analizan más de 100 parámetros.
Pero además de la seguridad que proporcionan estos controles a la salud humana, también certifican que el agua de Almería ha mejorado. Se nota sobre todo en el hogar. Y el agua va a mejorar aún más, ya que a partir de 2027 Almería dispondrá de agua cien por cien desalada, algo que liberará a los pozos de Bernal pero que también mejorará la salud de nuestras tuberías y nuestros electrodomésticos.








