El proyecto piloto del Ayuntamiento está resultando un éxito, y su uso se está adecuando a las características de la ciudad en cuanto a límites de velocidad y zonas restringidas al tráfico.
El uso de las bicicletas eléctricas en alquiler que ofrece el Ayuntamiento está siendo adecuado por zonas, según sean los límites de velocidad o entrañen algún riesgo. Estas bicicletas operadas por Bolt y Hoppy disponen de geolocalización y esto permite que los usuarios no puedan excederse en los límites programados de velocidad. También se bloquean si se intenta traspasar los límites de la ciudad o acercarse demasiado al mar en el Puerto.
En la actualidad ya prestan servicio 500 bicicletas en este proyecto piloto que durará como máximo 2 años y que podría convertirse en un servicio municipal más, si continúa con la buena acogida que disfruta ahora.
Éxito que ha obligado a las operadoras a contratar a una empresa local con 7 trabajadores dedicados a la recarga de baterías y a repartir las bicicletas de forma equilibrada en los 400 puntos de aparcamiento que hay disponibles en la ciudad.








