Además de la fiesta dentro de la Plaza de Toros, los almerienses no han podido aguantarse las ganas hasta el domingo, y han decidido salir a celebrar a las calles de la provincia.
El pitido final del partido fue el inicio de la fiesta. Apenas unos segundos depués de que España consiguiera el pase a finales del mundial, los almerienses salieron de sus casas a las calles para apoyar la victoria de la selección española.
Con camisetas con el nombre de los jugadores a sus espaldas, bocinas y banderas de España, los aficionados mantuvieron esa felicidad desde la salida de la Plaza de Toros hasta llegar a la fuente situada en Puerta Purchena. Ese espacio diáfono se convirtió en el lugar perfecto para celebrar una auténtica fiesta.
No faltaron los cánticos de «Yo soy español», los abrazos entre aficionados que comparten el mismo sentimiento, ni los pitidos de los coches, en una noche que muchos españoles llevaban tiempo esperando.
Pero la capital no fue la única en teñirse de rojo y amarillo. En Aguadulce, coincidiendo además con sus fiestas patronales, el ambiente festivo se multiplicó. Vecinos y visitantes aprovecharon la ocasión para hondear las banderas, e incluso torear los coches que pasaban.
Una victoria que mantiene vivo el sueño de conquistar un nuevo titulo mundial. Con una velada llena de alegría compartida, de abrazos y de esperanza.
Ahora la cuenta atrás ya ha comenzado. Los almerienses confían en que la póxima celebración sea todavía mayor. España volverá a escribir una nueva página en la historia del futbol a nivel mundial.








