La ocupación media prevista se sitúa por debajo de la del año pasado y los precios se mantienen más bajos. Desde la asociación confían en que las buenas previsiones meteorológicas estimulen las reservas de última hora.
La Semana Santa comienza con incertidumbre en el sector hostelero. La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (ASHAL) mira con prudencia unas previsiones de ocupación que, a fecha de Viernes de Dolores, se situán por debajo de las registradas el pasado año,
Con unas previsiones que vuelven a bajar al 50-60% para el Sábado Santo y Domingo de Resurrección, se confía en un repunte de la demanda para estos últimos días. Además, desde ASHAL recuerdan que Almería se ha situado como la capital más económica de Andalucía para alojarse esta Semana Santa.
La climatología y las decisiones de viaje de última hora son factores decisivos. A lo que ahora, además, hay que sumar el encarecimiento de los combustibles.
Aun así, desde la asociación no pierden la esperanza e insisten en que hay que mantener la confianza, al mismo tiempo que recuerdan que la hostelería almerinse afronta estas fechas con el objetivo de mejorar los resultados a medida que se acerquen los días clave de la Semana Santa.








