Desde febrero, la Asociación Argar de padres de niños con cáncer tiene nueva sede. Un sueño cumplido para ampliar su cartera de servicios y, sobre todo, para ofrecer una atención de más calidad a las familias.
La Asociación Argar acaba de estrenar sede en la Calle Altamira. Un local en desuso al que le han dado un auténtico lavado de cara y en el que están instalados desde febrero. La organización atiende a unas 600 familias almerienses afectadas por el cáncer infantil.
Esta nueva sede ha sido posible gracias a la colaboración de administraciones públicas y entidades privadas, entre ellas, el Ayuntamiento, que donó a Argar 27.000 euros de la venta de los abanicos de la Feria del año 2025. Una ayuda que les ha permitido cumplir un sueño.
En estas instalaciones, Argar ha mejorado la asistencia a las familias y a los menores que sufren cáncer en la provincia y espera seguir creciendo para ampliar también su cartera de servicios.








