Almería cuenta en su haber con una de las grandes obras del ilustre y prolijo imaginero Antonio Castillo Lastrucci. Una imagen que se separa rotundamente de lo habitual en la obra del escultor sevillano, aportándole una gran personalidad que la ciudad la ha acabado
convirtiendo en símbolo de identidad. La Virgen del Consuelo en su serenidad tiene para el fiel una fuerza cautivadora que lo lleva a adentrarse en el dolor de María ante la muerte de su Hijo. Alejada de grandes expresiones de padecimiento, transmite una unción sagrada
que provoca una absoluta rotundidad en quien se postra ante ella. Este reportaje abordará la historia de esta imagen, lo que llevó a los fundadores a encargarla con esta identidad, cómo en poco tiempo se convirtió en un símbolo de la Semana Santa almeriense y sobre
todo en esa unción que transmite. Además, nos adentraremos en algunas curiosidades e hitos que han ido sucediendo a lo largo de su historia y en cómo su devoción se ha transformado también en caridad.