En la Biblioteca Villaespesa de Almería, se transformó en una ‘biblioteca humana’ gracias al proyecto impulsado por Paula Mandarina. Decenas de personas compartieron las vivencias de sus abuelos, relatos llenos de superación, amor familiar y lecciones de vida en tiempos difíciles. Desde anécdotas de la posguerra hasta tradiciones como tejer calcetines con lana de oveja, las historias resonaron en salas de exposiciones, el salón de actos y espacios juveniles, fomentando el diálogo intergeneracional.

Protagonistas como Ángeles, quien narró el drama de su abuelo marino herido en la guerra, o Antonio, que emocionó al público con recuerdos de ‘abuelos del barrio’ que lo salvaron en la infancia, destacaron la felicidad hallada en la simplicidad pese a la miseria. Objetos personales, fotos y anécdotas, como la ‘cuchara de palo’ de un abuelo hambriento para mendigar comida, ilustraron un pasado resiliente. La directora Mila Cascajares subrayó la importancia de preservar estas memorias.

El evento, presentado por Alfredo en ‘Como Alfredo por su casa’, generó lágrimas y risas, recordando que ‘somos lo que ellos construyeron’. Paula Mandarina, hilo conductor, organizó sesiones previas de té y confidencias para preparar estas narraciones. Se anuncian más ediciones, invitando al público a descubrir estas joyas del ayer.