El 1 de octubre es el Día del Síndrome de Wolfram, y hay una persona que conoce muy bien esta fecha. Ella es Gema Esteban, doctora especialista en esta enfermedad, que ha posicionado a Almería como centro neurálgico de la investigación. Actualmente, Gema tiene a 47 pacientes con esta dolencia, aunque matiza que, de disponer de más recursos, seguiría aumentando este número.
Uno de estos pacientes es Samuel Cotán, quien dice que para él Gema es una diosa. Estas palabras definen a quien se ha ganado el cariño y admiración de unos usuarios que son ejemplo de perseverancia y lucha. El Sí síndroma de Wolfram es una enfermedad genética rara, progresiva y neurodegenerativa que suele manifestarse en edades tempranas. Samuel fue diagnosticado con tan solo 11 años.
Dar visibilidad a este tipo de enfermedades es la meta por la que Gema ejerce su labor cada día. Se ha convertido en un refugio para sus pacientes, pero también, en un camino de esperanza.








