La procesión de la Virgen del Mar pone el broche de oro a las fiestas patronales de este año. La patrona salio acompñada de San Indalecio, con el ritmo de diferentes agrupaciones musicales y todos los aplausos de los almerienses a su pàso
Almería volvió a mirar al mar de la mano de su patrona. La Virgen de Mar salió de su santurario a las ocho de la tarde para recorrer unas calles abarrotadas y poner el broche final a nueve intensos días de Feria.
Una procesión especialmente significativa este año marcado por el 75 aniversario de su Coronación Canónica. Para la ocasión la imagen lució el Mnato Regio obsequiado por la Reina Isabel II en 1862, y las preseas con las que fue coronada en 1951.
Mantillas, hermandades y cofradias acomañaron un cortejo que avnazó por el centro de devoción entre aplauso. Hasta cuatro foraciones musicales puisieron sonido al recorrido seguidp por miles de almerienses.
A su llegada a la Catedral esperaba San Indalecio. El patrón de la ciudad que se incorporoba para acompañarla en su camino.
Y este año habia una imagen diferente, tras el periodo de obras en el Paseo, la patrona regresó recuperando una estampa que forma parte de cada último domingo de agosto.
En la Plaza Emilio Perez llegó uno d elos momentos más emotivos de la noceh, la Virgen volvió a mirar hacia el Mediterráneo donde llegó en 1502, mientras seguia el Himno de la Coronación.
En el camino de vuelta, por la calle Gerona el canto d ela Salve pùsó fin a la noche.
Almerñia despide así su feria acomàñado de su Patrona que regresó al Santuario con una de las tradicionas más arraigadas de la ciudad








