Este año llegan 35.000 unidades, más del doble que en ediciones anteriores, aunque no ha evitado que desde primera hora los almerienses hayan acudido en masa para conseguir el suyo.
El reloj no marcaba ni las nueve de la mañana y la Plaza Vieja de la capital ya estaba rodeada de almerienses esperando hacerse con uno de los objetos más buscados de cada Feria: su abanico.
Este año se han preparado 35.000 abanicos, más del doble que en ediciones anteriores. Pero ni siquiera este aumento ha evitado los madrugones. Los almerienses no quieren correr el riesgo de quedarse sin el suyo.
A principios de la cola encontramos a Juan. Ha sido uno de los más previsores y cuando muchos todavías dormían, él ya tenía claro cuál iba a ser su sitio esta mañana, el primero de la cola.
Y hay quienes directamente han alargado la noche y la victoria del Almería, y con la camiseta puesta todavía, hayan ido a por el suyo.
Horas de espera para cumplir una tradición.
Aunque para otros este será el primero que lleven a casa.
Y si hay que hacer cola, mejor en compañía. Con refuerzos suficientes para que nadie se quede sin su abanico.
Al precio de dos euros, cada persona puede llevarse dos abanicos. Una recaudación de caracter solidario y cuyor beneficios se destinan este año a Proyecto Hombre, ANDA, La Milagrosa y Casa Nazaret.








