Retrasos acumulados, un transbordo improvisado en el autobús de Guadix e incluso algunos pasajeros obligados a quedarse en tierra por falta de espacio. Una jornada caótica que finalizó con el recibimiento con agua, música y disculpas de la Mesa en Defensa del Ferrocarril.
Botellas de agua fría, música en directo al ritmo de ABBA y un aplauso para quienes por fin conseguían llegar a la provincia. Así recibió la Mesa en Defensa del Ferrocarril a los pasajeros del Intercity en un acto simbólico para denunciar el deterioro del servicio ferroviario.
Lo que debía ser un viaje habitual entre Madrid y Almería, acabó convirtiendose en una auténtica odisea. El tren salió de la capital con 50 minutos de retraso, una demora que fue aumentando durante el recorrido hasta superar la hora y media.
Pero el problema llegó en Guadix. Allí los viajeros descubrieron que el tren no continuaría hasta Almería y que debían completar el trayecto por carretera. Muchos aseguran que no fueron informados con antelación de este cambio.
La espera se prolongó durante casi una hora bajo el sol hasta la llegada de los autobuses, con temperaturas que rondaban los 37 grados, sin suministros de agua ni zonas habilitadas para refugiarse. José Carlos Tejada , portavoz de la Mesa del Tren exige respuestas.
Un transbordo improvisado que acumuló cerca de tres horas de retraso, donde una decena de pasajeros no pudieron subir a los autobuses por falta de espacio.
Entre los afectados se encontraban personas con movilidad reducida y una con cardiopatía grave, a la que no se le podía someter a viajes en autobús.
El primer autobús llegó a la estación de Huércal a la 17:15 de la tarde, donde muchos pasajeros completaron un viaje de más de diez horas. Los que completaron su viaje hasta la Estación de Autobuses de la capital, fueron recibidos por la Mesa del Ferrocarril.








