Almería dedicará una calle y un monolito al sacerdote Jesús Peregrín “por su siglo de vida entregada a la solidaridad”. La Diputación le concederá, por su parte, el Escudo de Oro de la Provincia “en homenaje a sus 100 años de vida dedicados a una gran labor humanitaria”. La Catedral de la Encarnación de Almería ha celebrado una misa con motivo de su centenario a la que han asistido la alcaldesa y vicepresidenta de la institución provincial
El sacerdote Jesús Peregrín Mula, nacido el 25 de julio de 1926 en la localidad de Pulpí, ha celebrado este sábado sus cien años de vida rodeado de amigos y familiares y arropado por el Ayuntamiento de Almería y la Diputación Provincial en una solemne misa celebrada en la Catedral de la Encarnación que ha estado presidida por el vicario general de la Diócesis de Almería, Ignacio López. El Ayuntamiento de Almería va a conceder a Jesús Peregrín una calle a su nombre así como un monolito o escultura con su figura. Por su parte, la vicepresidenta de Diputación, Almudena Morales, ha felicitado al protagonista de este acto y ha anunciado «por encargo del propio presidente, José Antonio García Alcaina, que la Diputación entregará personalmente a Don Jesús Peregrín el Escudo de Oro de la Provincia en homenaje a sus 100 años de vida dedicados a una gran labor humanitaria.
Jesús Peregrín Mula nació el 25 de julio de 1926 en Pulpí, Almería. Desde pequeño, mostró una gran dedicación a su familia, ayudando en el negocio familiar mientras asistía a la escuela. A los 18 años, se trasladó a Madrid para presentarse a unas oposiciones y trabajó en Renfe, siendo posteriormente destinado a Sevilla. Allí, su vida dio un giro decisivo al descubrir una profunda vocación religiosa. En Sevilla, comenzó a frecuentar una Congregación Mariana dirigida por un jesuita, donde participaba activamente en rezos, misas y actividades espirituales que fomentaban un entorno de fe y reflexión. Fue ordenado sacerdote en Pulpí en 1960, celebrando su primera misa ante una multitud que no cabía en la iglesia local, lo que evidenció el impacto de su vocación en su comunidad. Como sacerdote, Jesús Peregrín ha dedicado su vida a servir a los demás en distintas parroquias y roles pastorales. En 2003 se constituyó oficialmente la Fundación Jesús Peregrín. Desde sus inicios, la fundación ha estado impulsada por la misión de mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos, tanto en España como en países en vías de desarrollo.








