Si algo ha destacado en la gestión de esta tragedia ferroviaria, ha sido la coordinación y la rápida intervención de los servicios de emergencias, desplegados sobre el terreno desde la tarde-noche del domingo.
Cuando ocurre una catástrofe de estas características confiamos en los servicios de emergencias que han ofrecido una actuación rápida y coordinada. Para llegar a este punto, es clave el trabajo previo que, en el caso de Andalucía, se gestiona desde la Agencia de Emergencias y el 112.
Tras el accidente ferroviario de Adamuz se activó el Pan Territorial de Emergencias con el consejero Antonio Sanz a la cabeza. Un operativo que se coordino desde el 112.
Un sistema perfectamente engrasado que coordina la actuación de Protección Civil, sanitarios, bomberos o fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para garantizar una intervención rápida y eficaz.
El Plan Territorial de Emergencias activa a toda la comunidad. Y si los profesionales están preparados, la sociedad también debe contribuir con la calma y la información correcta a que los operativos se desarrollen lo mejor posible.
Ahí entran los canales oficiales, los medios de comunicación e incluso los mensajes ESAlert. Punto aparte para los familiares que buscan a sus seres queridos en medio del caos, para quienes se habilitan teléfonos y lugares específicos de atención.
En esos casos, es importante acudir con fotogragías y efectos personales que contengan muestras de ADN de la persona a la que buscamos, como un peine o un cepillo de dientes, para facilitar el trabajo de identificación de heridos y víctimas mortales.








